El pasado día 13 de diciembre, con la clase de fotografía hicimos una visita fotográfica a la Alhambra, donde el objetivo era dar nuevas perspectivas y miradas diferentes de este maravilloso monumento.
Aquí les dejo una selección de las que yo hice. Mis favoritas son "Trough my eyes and his eyes", "Lights and shadows" y "Retrato en la Alhambra".
Espero que les guste.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Sesiones de fotos
Recientemente, he realizado dos sesiones de fotos de estudio para mi trabajo de fotografía en Comunicación Audiovisual en la Universidad de Granada.
En este primer álbum la modelo es la bailarina de danza oriental Hanan Amina. De esta sesión, mis preferidas son las fotografías "Ángel", "Ángel de danza" y "Como en un torbellino", donde para la iluminación utilicé un butanito, que me ayudó a proyectar las sombras de la forma deseada y que con los flashes no hubieran resultado de la misma manera.
En este segundo álbum la modelo es mi hermana Tamara Álvarez. De este sesión sobre todo me ha gustado el resultado del retrato en clave alta, ya que era la primera vez que experimentaba con esta técnica y después de varias pruebas fallidas, finalmente conseguí un resultado aceptable.
Espero que les guste.
En este primer álbum la modelo es la bailarina de danza oriental Hanan Amina. De esta sesión, mis preferidas son las fotografías "Ángel", "Ángel de danza" y "Como en un torbellino", donde para la iluminación utilicé un butanito, que me ayudó a proyectar las sombras de la forma deseada y que con los flashes no hubieran resultado de la misma manera.
En este segundo álbum la modelo es mi hermana Tamara Álvarez. De este sesión sobre todo me ha gustado el resultado del retrato en clave alta, ya que era la primera vez que experimentaba con esta técnica y después de varias pruebas fallidas, finalmente conseguí un resultado aceptable.
Espero que les guste.
Sara Álvarez
sábado, 27 de noviembre de 2010
Tan sólo un momento en la noche
Apenas entró lo vi. Me resultaba su figura tan familiar como desconocida su personalidad. Él no me vió.
Echa una ojeada a su alrededor. "Este pub está muy lleno", parecía comentar. Un ademán de irse. "No te vayas" dije para mí misma. Como llevado por un resorte, volvió a echar una ojeada al bar. Finalmente me vió. Se me aceleró el pulso y un ligero temblor sacudió mi mano. Le di un trago a mi copa, desviando la mirada. "Bien por mí", he logrado parecer serena, aunque fue sólo eso, "parecer", porque el vuelco que me había dado el corazón en el momento en que entró por la puerta no era precisamente de estar serena.
Un comentario con su amigo seguido de una mirada de reojo, que parecía querer ser discreta, aunque resultó todo lo contrario. Una mirada muy intensa, como siempre. Conocía esa mirada, la veía a diario y, sin embargo, no conocía a la persona que se esconde detrás de ella. Quiero conocerle. Tengo que buscar cualquier excusa para conocerle.
"No te vayas por favor", pensé mientras fingía no haberle reconocido o, al menos, no darle importancia a su presencia. Unos comentarios con sus amigos. Finalmente se van, y yo me quedo otra vez pensando en un completo desconocido, en "ese" completo desconocido...
Echa una ojeada a su alrededor. "Este pub está muy lleno", parecía comentar. Un ademán de irse. "No te vayas" dije para mí misma. Como llevado por un resorte, volvió a echar una ojeada al bar. Finalmente me vió. Se me aceleró el pulso y un ligero temblor sacudió mi mano. Le di un trago a mi copa, desviando la mirada. "Bien por mí", he logrado parecer serena, aunque fue sólo eso, "parecer", porque el vuelco que me había dado el corazón en el momento en que entró por la puerta no era precisamente de estar serena.
Un comentario con su amigo seguido de una mirada de reojo, que parecía querer ser discreta, aunque resultó todo lo contrario. Una mirada muy intensa, como siempre. Conocía esa mirada, la veía a diario y, sin embargo, no conocía a la persona que se esconde detrás de ella. Quiero conocerle. Tengo que buscar cualquier excusa para conocerle.
"No te vayas por favor", pensé mientras fingía no haberle reconocido o, al menos, no darle importancia a su presencia. Unos comentarios con sus amigos. Finalmente se van, y yo me quedo otra vez pensando en un completo desconocido, en "ese" completo desconocido...
...quiero que dejes de ser un desconocido para mí y así poder dejar de imaginar tu nombre.
martes, 16 de noviembre de 2010
Lo que mide un instante
Años, meses, días,
horas, minutos, segundos,...
Cientos de formas de medir el tiempo,
pero no se puede medir la forma en que sentimos.
Un instante, tan sólo un instante,
apenas unos segundos,
y lo recordaremos para toda la vida,
más que cientos de horas pasadas sin pena ni gloria,
de rutina insustancial.
El tiempo sigue corriendo en el reloj,
pero a veces se detiene para cada persona,
sumidos en el amor donde las risas se quedan cortas,
o en la pena, donde las lágrimas no bastan para expresar lo que se ha roto en nuestro interior.
¿Cómo es posible que apenas unos segundos nos mueva el alma cuando las agujas del reloj han girado tanto?
Afortunadamente, son estos instantes lo que da sentido a nuestra existencia, aunque duelen tanto cuando terminan...
horas, minutos, segundos,...
Cientos de formas de medir el tiempo,
pero no se puede medir la forma en que sentimos.
Un instante, tan sólo un instante,
apenas unos segundos,
y lo recordaremos para toda la vida,
más que cientos de horas pasadas sin pena ni gloria,
de rutina insustancial.
El tiempo sigue corriendo en el reloj,
pero a veces se detiene para cada persona,
sumidos en el amor donde las risas se quedan cortas,
o en la pena, donde las lágrimas no bastan para expresar lo que se ha roto en nuestro interior.
¿Cómo es posible que apenas unos segundos nos mueva el alma cuando las agujas del reloj han girado tanto?
Afortunadamente, son estos instantes lo que da sentido a nuestra existencia, aunque duelen tanto cuando terminan...
...esperemos que sigan muchos más.
sábado, 6 de noviembre de 2010
¿Cuándo llegarás?

Traspasa la frontera, mi ángel,
y grita mi nombre a los cuatro vientos,porque si lo susurraste estuve sorda para escucharlo.
Ven a mi lado, mi ángel,
porque te he estado buscando en mil caras diferentes
y aún no te he encontrado,
y si pasaste por mi lado cientos de veces
fui lo suficientemente tonta como para no abrir los ojos.
Traspasa la frontera, mi ángel,
porque el roce de tu piel cicatrizará mis heridas
y tu saliva sanará mi corazón...
...aún te estoy esperando.
lunes, 25 de octubre de 2010
¿A dónde van mis palabras?
¿A dónde van mis palabras?
No las palabras vanas y sin sentido que utilizamos a diario para no sentir el peso del silencio.
Me refiero a las palabras que revelan mi interior;
las palabras que se agolpan en mi garganta y que no son fáciles de pronunciar;
las palabras que plasmé en una vieja libreta o en alguna carta olvidada en un cajón,
una carta en la que tan erróneamente dije cosas de más,
una carta en la que dejé una parte de mi alma.
Esa carta se perdió, se olvidó en alguna estantería para empezar a deteriorarse mientras el polvo se amontona encima de ella.
Con ella se perdió una parte de mi alma,
y esta parte empezó a marchitarse.
Tal vez algún día alguien encuentre esa carta,
tal vez alguien la lea,
tal vez alguien la comprenda,
tal vez, y sólo tal vez, alguien la aprecie,
entonces tal vez renazca esa parte de mi alma cual ave fénix renaciendo de sus cenizas...
No las palabras vanas y sin sentido que utilizamos a diario para no sentir el peso del silencio.
Me refiero a las palabras que revelan mi interior;
las palabras que se agolpan en mi garganta y que no son fáciles de pronunciar;
las palabras que plasmé en una vieja libreta o en alguna carta olvidada en un cajón,
una carta en la que tan erróneamente dije cosas de más,
una carta en la que dejé una parte de mi alma.
Esa carta se perdió, se olvidó en alguna estantería para empezar a deteriorarse mientras el polvo se amontona encima de ella.
Con ella se perdió una parte de mi alma,
y esta parte empezó a marchitarse.
Tal vez algún día alguien encuentre esa carta,
tal vez alguien la lea,
tal vez alguien la comprenda,
tal vez, y sólo tal vez, alguien la aprecie,
entonces tal vez renazca esa parte de mi alma cual ave fénix renaciendo de sus cenizas...
...qué daño hace ese tal vez.
sábado, 23 de octubre de 2010
Miradas

Miles de miradas vagan a mi alrededor.
Apenas un instante me detengo en alguna que otra. Me gusta.
Aparto la mirada.
La aparto porque se supone que no debemos establecer demasiado contacto visual con desconocidos.
Aparto la mirada por miedo a que mis ojos revelen algo que no quiero.
Aparto la mirada quizás por temor a que a la otra persona no le guste ver que le miro.
También él aparta la mirada.
Una niña pequeña me sonríe.
La envidio.
La envidio porque aún no tiene los prejuicios que le esperan cuando sea adulta.
La envidio por poder sonreír a la gente sin que nadie haga ningún falso juicio sobre lo que significa tu sonrisa, cuando en realidad sonríes porque te apetece,
y piensas que no tienes que dar ninguna explicación por ello.
Miles de miradas.
Quizás algunas de esas vuelvan a cruzarse en mi camino.
Quizás con alguna pueda mantener un contacto visual más intenso que con cualquier otra persona.
Quizás...
Miles de miradas se cruzan en mi camino.
Sólo algunas miradas conozco.
Sólo pocas de ellas sé lo que reflejan.
Sólo de una puedo decir lo que se esconde realmente detrás:
esa mirada es la que veo en el espejo cada mañana.
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